Las espinillas son la consecuencia de la enfermedad llamada acné. Este se da en diferentes niveles de sufrimiento si se mide en el número de granos que salen y los efectos que estos producen en el cuerpo. Pueden llegar a deformar el rostro con las cicatrices que deja a su paso.
Si ya padeces de acné la fórmula de empeoramiento es bien sencilla pero con complicaciones nefastas para nuestra piel: acné más exceso de sebo y partes de nuestra piel que tengan celular muertas son los puntos a tener en cuenta.
Pero comencemos por el significado de cada uno de ellos:
• Las espinillas son protuberancias en nuestra piel que se dan y se ven comúnmente como granos rojizos, negros o blancos. Alguno de ellos se da en lo profundo de la piel desencadenando el peor de los acnés.
• El sebo, el lubricador natural es el aceite que produce nuestro cuerpo para mantener nuestra piel en buen estado. Según el blog
comoquitarlasespinillas.org/ el sebo es producido por las glándulas sebáceas, que en el caso del acné las hormonas al salirse fuera de control hacen que estos órganos produzcan más aceite, es decir en exceso. Por eso en nuestra juventud, al padecer de espinillas, nuestra piel brilla y es necesario realizar una buena limpieza para evitar una posible obstrucción de algún poro.
• Por otro lado, las células muertas en nuestra piel se desechan naturalmente cada cierto tiempo, pero esto no ocurre siempre así. Por eso hay que ayudar con productos naturales a nuestra epidermis.
Ya que sabemos la teoría, falta poner en práctica la solución. Pero para llegar a este punto tenemos que saber las herramientas que podemos usar. Las espinillas son enemigas de un buen aseo, un correcto cuidado y una dieta balanceada.
Entonces cuál de ellas usamos primero? Y la respuesta es todas. Pero para evitar el aburrimiento de aplicar todo a la vez, puedes comenzar por la más fácil de hacer: la limpieza. El aseo comienza desde la mañana, después de levantarte y termina en la noche antes de acostarte En esos momentos usa en lo posible jabones naturales o en su defecto productos que no te quiten tan exageradamente el aceite de la cara, ya que si te quita todo el sebo, el cuerpo reacciona generando más aceite natural. Durante en el día debes evitar el brillo de tu piel por el sebo como te comente. Algunas personas tienen a la mano un pañuelo o una toalla pequeña para limpiar de vez en cuando sus caras. Aunque en la práctica funciona, tienes que mantener la toalla bien higienizada, no vaya ser que infectes más una espinilla.
Luego el siguiente punto que puedes ir agregando en tu rutina es el correcto cuidado. Y me refiero a no tocarte tu cara o zona donde se encuentre el acné, obviamente que alguien maslo haga. Menos aún explotar las espinillas. Esto último aunque es muy arriesgado, a veces funciona para salir del apuro debido a que se tiene un evento importante. De lo contrario evita siempre el explotarlas. También un correcto cuidado se refiere a aplicar exfoliantes o mascarillas como te conté más arriba. Esta medida es particularmente efectiva si lo haces de forma correcta. Si buscas bien, tienes una lista bien larga de productos que puedes usar. Prueba el que se adapte más a ti. Has esto ritualmente todas las semanas y veras como empieza a cambiar para mejor tu rostro.
La alimentación la deje para lo último porque siempre es lo que más cuesta. El cambiar la forma de alimentarte de casi toda una vida nunca es fácil. Por eso no te apures. Pero si ve agregando de a poco las frutas y productos que no tenga tanta insulina. Si contienen mucha insulina tu cuerpo le manda señales a las glándulas sebáceas para que produzcan más y más aceite. Entonces es recomendable dejar de lado esos alimentos ricos en azucares. Además de cuidarte con otras posibles enfermedades, también lo haces con tu acné. La sufrirás las primeras dos semanas. Pero las personas nos acostumbramos muy rápido y también lo hará tu estómago y tu cuerpo.
Así de simple son los consejos pero no tan fáciles de aplicar, pero si fuera fácil no se trataría del acné, la pesadilla de muchos.